La Federación Departamental de Transporte Interprovincial de La Paz determinó iniciar un paro indefinido con bloqueo de carreteras y repliegue de sus unidades desde las cero horas de este 6 de mayo, en coordinación con el sector campesino, en rechazo a lo que califican como incumplimiento de demandas por parte de entidades estatales.
La medida surge tras un instructivo emitido por el comité ejecutivo del sector, que denuncia afectaciones al servicio por la escasez y calidad de combustibles, además del deterioro de la red vial en las 20 provincias del departamento. Los transportistas apuntan contra autoridades del Gobierno, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la Administradora Boliviana de Carreteras por la falta de respuesta a sus reclamos.
El instructivo establece que la protesta es de cumplimiento obligatorio para sindicatos, centrales y afiliados del transporte interprovincial, quienes deberán instalar puntos de bloqueo en distintos municipios y suspender operaciones de forma indefinida. Además, advierte que el sector rechaza cualquier posible reajuste en el precio de los combustibles en los próximos meses.
Entre las principales demandas figuran el abastecimiento regular de diésel en estaciones de servicio, especialmente en El Alto y provincias, la provisión de gasolina de calidad, compensaciones por daños mecánicos atribuidos al combustible y el mantenimiento permanente de carreteras.
Dirigentes del sector sostienen que estas exigencias han sido reiteradamente desatendidas, lo que motivó el endurecimiento de las medidas en alianza con la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos Tupaj Katari.
El instructivo también dispone que los responsables sindicales coordinen y reporten el desarrollo de las protestas ante la dirigencia de conflictos de la federación, mientras se mantienen en estado de emergencia a la espera de una respuesta oficial.














