El sector de los fabriles irrumpió a mediodía del miércoles las instalaciones del Ministerio de Trabajo, en La Paz, y desde un balcón del inmueble exigieron que el Gobierno acepte los pedidos del pliego presentado por la COB.
«Si la COB necesita un tiempo para recapacitar y tiene propuestas que se puedan discutir con el Gobierno, el diálogo siempre va a estar abierto, pero no vamos a permitir que se nos condicione, someta, que se nos quiera poner en una situación como la que ayer se produjo en el Ministerio de Trabajo», anunció el ministro de Relaciones Exteriores.
«Estamos conscientes que ahora estamos respondiendo a una agenda desatendida en 20 años, nos han dejado un Estado muy difícil de poner de pie por la debilidad institucional, la contracción fiscal y lo más complejo, una cultura orientada a la prebenda, la coerción, entender que se impone y no se dialoga, es complejo transformar eso a corto plazo», manifestó.














