Esta premisa fue respaldada por los representantes del evismo. El vicepresidente de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, Dieter Mendoza, afirmó que “las bases y los sectores sociales están radicalizando las medidas”.
“Es por eso que las bases están pidiendo que se vaya, porque no atiende las demandas, no gobierna para el pueblo, solamente está defendiendo los intereses de la oligarquía, de las transnacionales, y eso el pueblo no va a permitir. Estamos por la patria y la vamos a luchar hasta las últimas consecuencias”, señaló la noche del martes.
El dirigente campesino evista Feliciano Vegamonte, respaldó esa postura y dijo: “De manera legítima, el pueblo pide la renuncia”.
El Gobierno, sin embargo, ha ratificado la invitación al diálogo a los sectores movilizados, aunque ha denunciado que detrás de las protestas se urde un plan para atentar contra la democracia.
“Su propósito es claro, buscan la desestabilización”, señaló el vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez.














