La escalada de violencia que tuvo lugar esta semana en La Paz en el contexto de movilizaciones que buscan derrocar al gobierno del presidente Rodrigo Paz provocó reacciones internacionales. Estados Unidos señaló ayer que se gesta un golpe de Estado, la Unión Europea (UE) expresó su preocupación y el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) analizará hoy “la situación interna” del país.
El subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, expresó su respaldo al mandatario y alertó sobre la participación del crimen organizado en las protestas que ingresaron a una tercera semana con un cerco a La Paz, la capital administrativa de Bolivia.
“Se trata de un golpe de Estado que está en marcha. No nos equivoquemos al respecto; es un golpe financiado por esa alianza perversa entre la política y el crimen organizado en toda la región”, aseguró ayer el diplomático en el foro Conferencia de las Américas de Washington poco después escribió en su cuenta en X: “Que no haya error: aquellos que perdieron abrumadoramente en las urnas en Bolivia el año pasado están intentando derrocar al presidente Rodrigo Paz organizando disturbios y bloqueos con el apoyo del crimen organizado y narcotraficantes”.









