El Gobierno aseguró este jueves que brindará “todas las garantías” a los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Federación de Campesinos Túpac Katari para facilitar su participación en una mesa de diálogo convocada por el Ejecutivo en medio del conflicto social y político que atraviesa el país.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, informó que ya fueron enviadas las notas oficiales a ambas organizaciones sociales con el objetivo de instalar un espacio de negociación que permita encontrar soluciones a las demandas planteadas.
“Obviamente que nosotros garantizamos que durante la reunión y en la reunión van a poder gozar de todas las garantías para poder desarrollar de forma adecuada y encontrar las soluciones que corresponda”, afirmó la autoridad en entrevista con Unitel.
Las declaraciones surgen en medio de la preocupación por las órdenes de aprehensión emitidas contra algunos dirigentes, entre ellos Mario Argollo, quien enfrenta una investigación por presuntos delitos de instigación pública a delinquir y terrorismo.
Consultado sobre la posibilidad de que estas órdenes no sean ejecutadas para permitir la asistencia de los dirigentes al diálogo, Lupo señaló que el Gobierno priorizará el proceso de negociación.
“Es prácticamente lo mismo, aunque hay algunos casos en que ya no está en manos del Estado, está en manos del Ministerio Público, pero obviamente no ejecutaríamos ningún tipo de instrucción si los estamos llamando al diálogo, si queremos el diálogo y si el país entero quiere una solución”, remarcó.
No obstante, el ministro dejó en claro que la eventual renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira no forma parte de la agenda de negociación.
“La democracia no se negocia ni se dialoga, se defiende”, sostuvo la autoridad.
El miércoles, durante el Consejo Económico y Social, Paz reiteró su convocatoria a los sectores movilizados, haciendo énfasis en la participación de dirigentes de la COB y de la Federación Túpac Katari.
De manera paralela, en instalaciones de la Vicepresidencia se desarrolló un encuentro entre autoridades, instituciones y organizaciones sociales. Para este jueves se prevé una segunda reunión impulsada por la Conferencia Episcopal de Bolivia, instancia perteneciente a la Iglesia Católica.












