Las víctimas fueron halladas enterradas a unos dos metros de profundidad. La Policía también descubrió vehículos incendiados y analiza denuncias por otras desapariciones. Los cuerpos correspondían a siete hombres y una mujer y presentaban signos de extrema violencia. Las autoridades de Ecuador encontraron el domingo ocho cadáveres desmembrados en dos fosas comunes en una mina ilegal de oro en el sur del país donde rige un estado de excepción. Los cuerpos correspondían a siete hombres y una mujer, y presentaban signos de extrema violencia.
El hallazgo se produjo en el municipio de Pucará, perteneciente a la provincia andina de Azuay, donde en los últimos años crecieron las actividades relacionadas con la extracción irregular de oro y cobre. La zona, además, es mayoritariamente dominada por una sanguinaria pandilla conocida como Los Lobos.
Según la información difundida por la Policía ecuatoriana, las víctimas estaban enterradas en dos fosas excavadas dentro de un campamento precario asociado presuntamente a actividades mineras ilegales.
Los cuerpos «estaban a más o menos dos metros de profundidad«, tenían las manos atadas y «lesiones como desmembramiento y decapitación» que coinciden con las características de un machete, dijo a medios el jefe de la policía judicial de la zona, el coronel Pablo Inga, quien confirmó que la mina no tenía permisos de funcionamiento.
Según los análisis preliminares, los cuerpos llevaban más o menos dos días enterrados. Sus identidades aún no han sido confirmadas.