El asesor argentino, que está preso en Palmasola, denunció que las acusaciones en su contra por parte de su expareja Nadia Beller son hechas por «obsesión» y que su posible traslado a Chonchocoro pone en riesgo su vida.
Escrita a mano, así es la carta de tres planas que redactó Fernando Cerimedo, el asesor político que se encuentra detenido en el penal de Palmasola, en Santa Cruz. El investigado por presunta tentativa de feminicidio, legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento ilícito con afectación al Estado y presunto narcotráfico, alega su inocencia y acusa a su expareja Nadia Beller de actuar por «despecho y obsesión».
La carta hallada en poder de Cerimedo fue redactada el 1 de septiembre, en la que denuncia que su celda fue sometida a una requisa luego de ser acusado de tener presuntos privilegios en el penal, además de portar un celular, hecho que negó en su carta.














