Han pasado cuatro días desde que la avioneta en la que viajaba el fiscal Juan Benjo Huchani sufrió un accidente en el departamento del Beni, y hasta el momento no se conoce su paradero. Su esposa, Raquel Poiqui, se trasladó hasta Trinidad para exigir que se intensifiquen los operativos de rescate, en medio de versiones contradictorias que, según relata, le dieron una falsa esperanza sobre el estado de su esposo.
La mujer contó que ese día, alrededor de las 16:30, la secretaria de la oficina de su esposo la llamó para darle la noticia de que el fiscal había sufrido un accidente aéreo. Le aseguraron que no era grave y que ya se encontraban en camino a rescatarlo.
Horas más tarde, cerca de las 22:00, la esposa señaló que recibió una llamada directa del fiscal departamental, quien intentó calmarla con estas palabras: “Señora, no se preocupe, ya lo encontramos”. Según la mujer, el fiscal le prometió que en el lapso de una hora le enviaría una fotografía como prueba de que su esposo había sido hallado con vida. Esa fotografía nunca llegó.
Al insistir sobre la situación, le explicaron que la imagen “ya estaba en camino” y que, además, se había despachado una avioneta a las 10:00 del día siguiente para trasladarlo, ya que supuestamente había sido localizado.













