Baja la tensión en La Paz, pero los alimentos aún son escasos

La Paz parece despertar de una larga pesadilla luego de cumplirse 43 días de conflicto. Tras varias jornadas con marchas, gasificaciones y detonación de dinamitas, además de las recurrentes amenazas de radicalización de las protestas, ayer bajó el nivel de tensión. Fue el primer día sin violencia desde que la crisis comenzó esclalar hasta la asfixia casi total de la ciudad sede de gobierno.

Sin embargo, la ciudadanía intenta retomar sus actividades cotidianas todavía con recelo, en medio del lento restablecimiento del transporte público, el abastecimiento de combustibles y la llegada paulatina de alimentos a los mercados, donde los precios de varios productos de la canasta familiar continúan elevados.

Tanto en la ciudad de La Paz como en El Alto ayer no hubo marchas, concentraciones ni mitines de los sectores movilizados. Además, algunos puntos de bloqueo en El Alto fueron levantados, aunque otros se mantienen, como los instalados en la ruta hacia Copacabana y en Senkata. Por ello, los viajes al interior del país continúan suspendidos desde hace más de 37 días.