El vocero presidencial José Luis Gálvez se refirió al pedido de estado de excepción planteado por algunos legisladores.
«En realidad el gobierno ha evaluado todas las atribuciones que la constitución le permiten, y lo que va a hacer el gobierno boliviano es justamente usar esas prerrogativas cuando sean pertinentes para garantizar la paz social y el bienestar de los bolivianos», aseveró Gálvez, la noche de este jueves, en conferencia de prensa.
Asimismo, remarcó que de tomarse ese tipo de medidas, serán anunciadas oportunamente por el presidente Rodrigo Paz.
Entre tanto, el mismo vocero aseguró que están agotando todas las instancias de diálogo con sectores cuyas demandas son reivindicatorias y no políticas, éstas últimas en clara referencia a la Central Obrera Boliviana (COB) y su negativa de dialogar.
Contexto
La Central Obrera Boliviana acordó un paro indefinido en un ampliado el pasado 1 de mayo. Entre las demandas expuestas se mencionaba un incremento salarial (a pesar que ya se dispuso uno desde enero de este año) y la exigencia de la abrogación de la Ley 1720. El pasado miércoles 13 de mayo, la norma fue abrogada. Otra de las demandas asumidas por la COB se relaciona con los daños provocados por la gasolina desestabilizada, que YPFB aseguró que no volverá a ocurrir.
A las movilizaciones impulsadas por la COB se sumaron sectores como el magisterio y los mineros, además de los bloqueos de carretera protagonizados por sectores afines a la anterior gestión de gobierno del MAS. En la última semana, y precisamente desde estos sectores, se ha elevado el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.












