Se cumplen 46 días del conflicto. No hay diálogo ni operativos oficiales para restituir el orden en el país. En este escenario, los choferes que están atrapados en las zonas altas y cerca de las fronteras, recibieron asistencia de la sociedad civil.
En medio de la crisis y la escasez de alimentos provocadas por los bloqueos, la ciudadanía comenzó a tomar la iniciativa y activó una cadena de ayuda humanitaria para socorrer a cientos de conductores del transporte pesado, que permanecen atrapados en distintos puntos del occidente del país. Muchos de ellos llevan allí más de 40 días en medio de la nada, soportando temperaturas bajo cero, sin alimentos suficientes, sin agua y sin certezas sobre cuándo podrán volver a sus hogares.
La noche del 9 de junio, una familia proveniente de Oruro consiguió atravesar los puntos de bloqueo y llegó en su vehículo hasta Confital, en Cochabamba, con el propósito de llevar víveres a los transportistas que permanecían varados en la zona. Al enterarse de la llegada de la ayuda, los conductores se acercaron para recibir pequeñas raciones que incluían cebollas, tomates, arroz, azúcar, huevos, sobres de caldo e incluso una pomada para aliviar dolores musculares y articulares.
La ayuda también llegó a Entre Ríos, en el Trópico de Cochabamba. Allí, don Hernán, propietario de Pollos Andy, preparó pollos a la leña y llevó agua para los choferes atrapados por el bloqueo. “En estos tiempos difíciles que está atravesando nuestro país, no es necesario tener mucho para ayudar; por eso les he traído un platito de comida”, dijo a los transportistas, que agradecieron el gesto.














