El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que la orden atribuida a Evo Morales de rodear unidades militares y policiales en el Trópico de Cochabamba reafirma la tesis del Gobierno de que existe una conspiración financiada por el narcoterrorismo para alterar el orden constitucional del país.
“Quiero referirme a la orden que ha dado Evo Morales Ayma de rodear unidades militares y policiales para que estas sean tomadas por el narcoterrorismo. Esto reafirma la tesis, la declaración del Gobierno boliviano, de que no estamos viviendo un conflicto social con sectores de diferentes regiones de nuestro país. Estamos viviendo una conspiración financiada por el narcoterrorismo con el fin de violentar nuestro ordenamiento constitucional y legal”, sostuvo la autoridad.
Las declaraciones surgen luego de que dirigentes de la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré anunciaran una vigilia y la toma de instalaciones militares en ese municipio del trópico de Cochabamba, en rechazo a la Ley 1740 de Regulación de los Estados de Excepción, promulgada recientemente por el presidente Rodrigo Paz.
El secretario de Relaciones de la organización, Mario Rivera, advirtió que no se responsabilizarán por lo que ocurra con militares y policías en la región e instó al Gobierno a actuar con cautela antes de ordenar intervenciones en los puntos de bloqueo.
Rivera cuestionó que la ley incorpore una “presunción de legalidad operativa” para las acciones de las fuerzas del orden durante un estado de excepción y advirtió que la población del trópico responderá ante cualquier intervención estatal












