La presión inflacionaria volvió a concentrarse en los alimentos. De acuerdo con el INE, los productos que más incidieron en el incremento de precios fueron la carne de res sin hueso, el tomate, la carne de pollo, la carne de res con hueso, la zanahoria y el plátano. Se trata de productos de consumo masivo que tienen un efecto inmediato sobre el presupuesto de los hogares.
El dato adquiere relevancia porque llega después de tres meses de comportamiento moderado. En febrero la inflación registró una variación negativa de 0,62%; en marzo cayó 0,34%; mientras que en abril apenas alcanzó el 0,14%. El salto observado en mayo rompe esa tendencia y devuelve presión a la economía doméstica.














