La reunión marcará el octavo encuentro entre los dos dirigentes desde el regreso del líder republicano a la presidencia el año pasado y tendrá lugar después de meses en los que la relación bilateral atravesó momentos de tensión pública, aunque ambos buscaron reducir las diferencias.
Antes de partir hacia Washington, Netanyahu definió la visita como una oportunidad clave para la seguridad de Israel. “Es un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad”, afirmó el primer ministro israelí.
También anticipó que Irán ocupará el primer lugar de la agenda. “Abordaremos todos los temas previstos y, ante todo, Irán. Naturalmente, nuestro objetivo es proteger nuestra seguridad y también ampliar el círculo de paz que nos rodea”, sostuvo.















