Otro de los arrestados por la Policía durante la movilización del evismo. «Está borracho», dijo un transeúnte

“Denunciamos que estos hechos generan una profunda preocupación en nuestras bases y en las organizaciones sociales, pues son percibidos como acciones que buscan acallar la voz de quienes representan legítimamente las demandas del pueblo”, señala un comunicado de esta federación.

La marcha se dividió en dos partes, la primera era pequeña y estaba integrada por la dirigencia de la COB y algunas afiliadas; la segunda era la más numerosa y la más conflictiva pues ingresaron a la ciudad en medio del repudio de la gente y no dudaban en agredir a los que les gritaban.

“Vayan a trabajar, vayan a trabajar” era el grito más común que lanzaba la gente; mientras que otros también aplaudían a los marchistas y lanzaban consignas contra el Gobierno. Este último grupo fue a rodear los cinturones que había dispuesto la Policía, que era hasta cuatro cuadras alrededor de la plaza Murillo.

En la movilización del 18 de mayo, la Felcc fue asediada y en esa oportunidad se quemaron un vehículo y dos motocicletas. Los manifestantes intentaron repetir esa estrategia, pero la Policía reforzó esos puntos y se produjo la gasificación y aprehensión de varios manifestantes.