
«Hoy aceptamos la derrota con humildad, sabiendo que cada paso que dimos nos hizo más fuertes. Y aunque este camino no terminó como queríamos, confiamos en que Dios tiene un propósito más grande que aún no vemos. Él conoce nuestro esfuerzo, nuestras lágrimas y nuestros sueños. Él sabe cuánto luchamos», afirmó el extremo del Wydad Casablanca.
«Hoy puede que falten las palabras, pero no faltará la fe. Nos levantaremos, aprenderemos y volveremos a intentarlo. Porque cuando uno camina con Dios, hasta las caídas tienen sentido, y cada final es solo el inicio de algo mejor. Seguimos adelante, unidos, con el corazón firme y la mirada en lo alto. Dios es nuestro guía, hoy y siempre», indicó el goleador.
