También se prevé para esta jornada nuevas movilizaciones en la ciudad de La Paz, entre ellas, el arribo de la marcha evista que recorrió por el altiplano desde el pasado 12 de mayo.
Las medidas de presión son impulsadas, principalmente, por organizaciones campesinas y la Central Obrera Boliviana (COB), que pasaron de pedir la atención a demandas sectoriales a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Entretanto, continúan, de manera incesantes, los llamados al diálogo de parte de distintos actores e instituciones.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, también ratificó en ED24 que las puertas del diálogo siempre estarán abiertas.
Sin embargo, aclaró que se distinguirá a los que protestan por reivindicaciones sociales de los “delincuentes” que, en su criterio, están “disfrazados” de dirigentes para cometer delitos y hacer conspiración en contra del Gobierno democráticamente electo.















