ALARMA EN ARABIA SAUDITA: ATAQUES CONTRA INSTALACIONES PETROLERAS DEJAN 73 HERIDOS

Una ofensiva atribuida a los rebeldes hutíes golpeó durante la madrugada de este martes distintas instalaciones energéticas y económicas del sur de Arabia Saudita, en un ataque que involucró decenas de misiles balísticos y drones y que dejó, de acuerdo con los reportes difundidos, al menos 73 personas heridas, entre ellas mujeres y niños.

Los ataques provocaron incendios y daños en instalaciones ubicadas en las ciudades de Abha, Yidán, Nayran y Jamis Musait, además de obligar a suspender temporalmente las operaciones en varios complejos vinculados a la petrolera estatal Saudi Aramco.

Entre las instalaciones afectadas se encuentra la refinería de Yidán (Jizan), ubicada en la costa del mar Rojo, cerca de la frontera con Yemen. La planta, considerada una de las de mayor capacidad del reino, procesa aproximadamente 400.000 barriles de petróleo por día y quedó nuevamente fuera de operaciones tras este nuevo ataque.

El portavoz de la coalición árabe liderada por Riad, mayor general Turki al-Malki, confirmó que los proyectiles alcanzaron instalaciones que fueron descritas como “civiles y económicas”. Equipos de emergencia fueron desplegados durante la madrugada para combatir los incendios registrados en al menos cuatro puntos y evaluar los daños ocasionados.

El Ministerio de Energía saudita informó posteriormente que las operaciones en algunas instalaciones fueron suspendidas de manera temporal como medida de precaución y señaló que se adoptarían las acciones necesarias para garantizar la seguridad tanto de las infraestructuras como del personal que trabaja en ellas.

LA REFINERÍA DE YIDÁN VUELVE A QUEDAR FUERA DE OPERACIONES

La refinería de Yidán se convirtió nuevamente en uno de los principales puntos afectados por la ofensiva. La instalación ya había quedado paralizada durante varias semanas tras un ataque registrado en julio.

Según información atribuida a la empresa de seguimiento marítimo Kpler, la refinería todavía no había recuperado completamente su ritmo habitual de funcionamiento hasta el 20 de agosto. Con el nuevo ataque, la planta quedó nuevamente fuera de servicio, por segunda ocasión en menos de dos meses.

La ubicación estratégica de esta infraestructura, próxima al mar Rojo y a la frontera con Yemen, incrementa la preocupación por las posibles repercusiones que los ataques puedan generar tanto en el suministro energético regional como en los mercados internacionales de petróleo.

LOS HUTÍES REIVINDICAN LA OFENSIVA

La ofensiva fue reivindicada por el brigadier general Yahya Saree, portavoz militar de los hutíes, quien calificó el operativo como una “amplia operación” contra objetivos ubicados en territorio saudita.

Según la versión difundida por los rebeldes, la operación también habría alcanzado el Aeropuerto Internacional de Abha y la base aérea Rey Jalid, situada en Jamis Musait.

Los hutíes justificaron el lanzamiento de los misiles y drones como una respuesta a un bombardeo saudita ocurrido el lunes contra una prisión, ataque que, según el canal Al Masirah, vinculado a los rebeldes, habría dejado 11 reclusos muertos y 20 personas desaparecidas.

Estas acusaciones forman parte de las versiones enfrentadas entre las partes involucradas en el conflicto, por lo que las circunstancias y responsabilidades de los distintos ataques continúan siendo objeto de disputa.

EL PETRÓLEO REACCIONA Y EL BRENT SE ACERCA A LOS 100 DÓLARES

La ofensiva también generó una reacción inmediata en los mercados internacionales de energía. El precio del petróleo Brent llegó a aproximarse a los 100 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense WTI registró un incremento de más de dos dólares y alcanzó aproximadamente los 93,65 dólares por barril.

El comportamiento de los mercados se produce en un contexto de elevada tensión en Oriente Medio y de preocupación por la seguridad de las principales rutas utilizadas para el transporte internacional de petróleo.

A las dificultades generadas por las restricciones en el estrecho de Ormuz se suma ahora una nueva amenaza sobre el estrecho de Bab al-Mandeb, una ruta marítima estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y que resulta fundamental para el comercio internacional.

La posibilidad de nuevos ataques contra instalaciones energéticas o rutas de transporte marítimo mantiene la incertidumbre sobre el comportamiento de los precios del petróleo y sobre la estabilidad del suministro mundial.

Mientras Arabia Saudita evalúa los daños ocasionados en sus instalaciones, los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas afectadas y las autoridades mantienen medidas de seguridad reforzadas.

La nueva escalada incrementa la tensión regional y vuelve a poner en el centro de la atención internacional la vulnerabilidad de la infraestructura petrolera y de las rutas marítimas estratégicas de Oriente Medio.