BCB ENDURECE SU POLÍTICA MONETARIA PARA CONTENER LA PRESIÓN SOBRE EL DÓLAR

El Banco Central de Bolivia (BCB) activó nuevas medidas destinadas a contener la presión sobre el dólar y estabilizar el mercado cambiario. La entidad determinó suspender temporalmente nuevas operaciones de compra de la divisa estadounidense y, desde este martes 8 de septiembre, puso en vigencia una Reserva Monetaria Restringida, mecanismo orientado a retirar parte de la liquidez disponible en el sistema financiero.

La decisión se enmarca en una política monetaria de carácter contractivo, mediante la cual el BCB busca reducir la cantidad de bolivianos disponibles en circulación y, de esta manera, moderar la demanda de dólares. El Gobierno, entretanto, anticipó que se analizarán nuevas acciones en caso de que continúe la presión sobre el tipo de cambio.

El BCB justificó la suspensión temporal de sus operaciones de compra de dólares señalando que los recursos de alta liquidez que forman parte de las Reservas Internacionales Netas (RIN) superaron los 1.000 millones de dólares. Según la entidad, este nivel le permite contar con un margen para atender obligaciones internacionales y responder ante eventuales presiones en el mercado cambiario.

RESERVA MONETARIA RESTRINGIDA BUSCA REDUCIR LA LIQUIDEZ

La segunda medida está dirigida directamente a la liquidez existente dentro del sistema financiero. A través de la Resolución de Directorio 131/2026, el BCB estableció la denominada Reserva Monetaria Restringida, con el propósito de “esterilizar” una parte de los recursos monetarios generados durante las últimas semanas.

La medida implica que determinados recursos en moneda nacional serán inmovilizados durante un periodo establecido por la normativa. El objetivo es disminuir la cantidad de bolivianos disponibles para operaciones financieras y, particularmente, reducir la presión que pueda generarse sobre la demanda de dólares.

De acuerdo con la explicación proporcionada por el economista Fernando Romero, este mecanismo puede funcionar como una especie de “freno monetario”, debido a que reduce la liquidez disponible dentro del sistema financiero. Al existir menos recursos líquidos, se busca moderar la demanda de divisas y, paralelamente, contribuir a contener presiones inflacionarias.

Sin embargo, la medida también puede generar efectos sobre el sistema financiero. Romero advirtió que el congelamiento durante 180 días del 3% de determinados depósitos en moneda nacional, sin remuneración durante ese periodo, podría afectar la rentabilidad de las entidades financieras y reducir la disponibilidad de recursos destinados al crédito.

Esta situación, según el análisis citado, podría traducirse en un eventual encarecimiento de los préstamos y en una menor disponibilidad de financiamiento para empresas y hogares.

GOBIERNO IDENTIFICA LIQUIDEZ Y ESPECULACIÓN COMO FACTORES

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, explicó que el Gobierno identifica principalmente dos factores detrás de la presión sobre el dólar: la elevada liquidez existente en el sistema bancario y un componente especulativo.

La autoridad sostuvo que las nuevas medidas tienen como finalidad contener la escalada cambiaria y generar mayor certidumbre respecto a la disponibilidad de dólares dentro de la economía nacional.

Morales señaló además que el BCB realizará un nuevo monitoreo de la situación para determinar si será necesario implementar otras medidas. El objetivo, según explicó, es evitar que continúe la presión sobre el tipo de cambio y lograr que este comience a estabilizarse.

El ministro también destacó que la acumulación de más de 1.000 millones de dólares en reservas líquidas permitió al Banco Central suspender temporalmente sus operaciones de compra de la divisa.

Según Morales, al inicio de la actual gestión el país contaba con alrededor de 50 millones de dólares líquidos, mientras que el nivel alcanzado actualmente permitiría afrontar el servicio de la deuda y atender otras posibles contingencias.

EL DESAFÍO DE ESTABILIZAR EL TIPO DE CAMBIO SIN AFECTAR EL CRÉDITO

El Gobierno también reconoció que el régimen cambiario flexible implementado desde finales de junio puede generar movimientos importantes en el tipo de cambio y provocar “sobrerreacciones” en determinados momentos.

En ese contexto, la prioridad de las autoridades es generar mayor estabilidad y previsibilidad en el mercado cambiario, procurando reducir la incertidumbre sobre la disponibilidad de dólares.

No obstante, las medidas de restricción de liquidez también plantean desafíos para la actividad económica. Una menor cantidad de recursos disponibles en el sistema financiero puede limitar la capacidad de las entidades bancarias para otorgar nuevos créditos o incrementar el costo del financiamiento.

El economista Fernando Romero señaló que el impacto final dependerá también de la capacidad de la economía para recibir nuevas divisas. En particular, consideró relevante el ingreso de financiamiento externo, incluido el previsto mediante acuerdos con organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De esta manera, el BCB busca actuar simultáneamente sobre dos factores que considera relevantes para enfrentar la presión cambiaria: la demanda de dólares y el exceso de liquidez en bolivianos dentro del sistema financiero.

Las autoridades deberán evaluar en los próximos días los resultados de las medidas adoptadas y determinar si son suficientes para contener la presión sobre el tipo de cambio. En caso contrario, el Gobierno anticipó que podrían implementarse nuevas acciones destinadas a fortalecer la estabilidad cambiaria y económica.

El principal desafío será encontrar un equilibrio entre la necesidad de reducir la presión sobre el dólar y evitar que las medidas monetarias tengan efectos adversos sobre el acceso al crédito, la inversión y el ritmo de la actividad económica.