DOCUMENTOS REVELAN QUE EXPLOSIVOS Y PIROTECNIA PERMANECÍAN DEPOSITADOS EN EL CUARTEL BOLÍVAR DESDE 2019

El comandante general del Ejército de Bolivia, Gral. Héctor Alejandro Alarcón, informó sobre el hallazgo de documentación correspondiente a gestiones pasadas, localizada durante la revisión de archivos relacionados con la recepción, almacenamiento y disposición de materiales pirotécnicos y explosivos en el Cuartel “Bolívar” de Viacha.

De acuerdo con la autoridad militar, entre los documentos encontrados figuran actas de recepción, inventarios y registros relacionados con procesos de desactivación, destrucción e incineración de diferentes materiales. Parte de esta documentación corresponde a las gestiones 2019 y 2020 y actualmente es objeto de revisión para establecer con precisión el movimiento y destino que tuvieron los materiales registrados en dichos documentos.

Entre los antecedentes encontrados se encuentra un registro fechado en septiembre de 2019, relacionado con material explosivo entregado en calidad de depósito. El documento consigna la recepción de 99 cajas de booster, equivalentes a 2.970 unidades, material que habría sido entregado por la empresa minera Inti Raymi S.A. Asimismo, el registro hace referencia a 400 cajas de diferentes tipos de retardos.

También fueron localizadas actas correspondientes a la gestión 2020, relacionadas con material pirotécnico que habría sido recibido con el propósito de ser sometido a procesos de destrucción. En estos documentos se registran, entre otros elementos, 488 y 205 cajas que contenían diferentes artículos pirotécnicos.

Sin embargo, el comandante general del Ejército realizó una aclaración respecto a la interpretación de estos registros históricos. Alarcón enfatizó que las cantidades consignadas en las actas no deben ser consideradas automáticamente como material acumulado durante varios años ni como una prueba de que todos esos elementos permanecían físicamente almacenados en el recinto al momento de las explosiones registradas recientemente.

En ese sentido, explicó que las Fuerzas Armadas se encuentran realizando un proceso de reconstrucción de la trazabilidad documental de los materiales mencionados. Este trabajo busca establecer qué elementos ingresaron al recinto, cuáles fueron posteriormente destruidos, devueltos, trasladados o dados de baja, así como determinar qué cantidades permanecían registradas de acuerdo con la documentación oficial.

La revisión adquiere especial importancia debido a que parte del sector donde se encuentran los registros y materiales vinculados a la investigación permanece bajo intervención de las autoridades competentes. Por este motivo, el Ejército coordina con el Ministerio Público las acciones necesarias para acceder a los documentos, inventarios y otros registros relacionados con el área actualmente investigada.

Alarcón señaló que estas verificaciones deben realizarse sin alterar la escena de las explosiones y respetando estrictamente la cadena de custodia de los elementos que puedan constituirse en evidencia. Además, indicó que las tareas de revisión documental no deben interferir con las pericias que vienen desarrollando las instituciones encargadas de la investigación.

En el proceso participan diferentes instancias, entre ellas la Fiscalía, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y el Instituto de Investigaciones Forenses (Idif), cuyos equipos realizan las diligencias destinadas a establecer las circunstancias en las que se produjeron las detonaciones y determinar las posibles causas del hecho.

Una vez concluida la recopilación y verificación de la documentación, el Ejército prevé poner toda la información a disposición del Ministerio Público. Posteriormente, los resultados de esta revisión serán comunicados a la población, con el objetivo de transparentar los procedimientos relacionados con la recepción, almacenamiento, disposición y baja de materiales registrados en gestiones anteriores.

El comandante general del Ejército remarcó que el hallazgo de estos documentos constituye un elemento que debe ser analizado dentro de la investigación, pero advirtió que no corresponde sacar conclusiones anticipadas a partir de los registros encontrados. Según explicó, será necesario contrastar la documentación con los inventarios, actas de destrucción, movimientos internos y demás antecedentes disponibles para determinar cuál fue el destino final de los materiales consignados.

Asimismo, Alarcón aclaró que la existencia de estos registros históricos no permite establecer, por sí sola, el origen ni la causa de las explosiones registradas en el Cuartel “Bolívar”. La autoridad señaló que las investigaciones continúan y que serán los informes técnicos y periciales los que permitan determinar qué ocurrió y qué elementos pudieron estar relacionados con las detonaciones.

En relación con versiones que hacen referencia a la posible presencia de munición o granadas de guerra, el comandante general fue enfático al señalar que, hasta el momento, no existe un informe pericial que establezca que ese tipo de material haya sido la causa de las explosiones.

“En relación con versiones sobre munición o granadas de guerra, hasta este momento no existe un informe pericial que determine que ese material haya sido la causa de las explosiones”, puntualizó Alarcón.

De esta manera, la investigación continúa en dos frentes: por un lado, se desarrolla la revisión y reconstrucción de la documentación correspondiente a gestiones pasadas; y por otro, las instituciones competentes avanzan con las pericias destinadas a determinar las circunstancias y causas de las explosiones.

Las autoridades señalaron que la información será proporcionada de manera progresiva una vez que los documentos y registros hayan sido debidamente verificados. Mientras tanto, el Ejército mantiene la coordinación con el Ministerio Público para garantizar que la recopilación de antecedentes se realice bajo los procedimientos establecidos y sin afectar las investigaciones en curso.