El instructor del Centro de Mantenimiento de Material Bélico, Freddy Mauro Quisbert Vega, fue encontrado sin vida la jornada del domingo entre los escombros del cuartel Bolívar, en el municipio de Viacha, departamento de La Paz, donde el viernes se registraron dos explosiones que dejaron víctimas fatales, personas desaparecidas y daños materiales en viviendas cercanas al recinto militar.
El hallazgo fue confirmado por el Ministerio de Defensa, que informó que el cuerpo se encontraba en medio de la infraestructura destruida como consecuencia de las explosiones. De acuerdo con el reporte oficial, la identificación inicial habría sido posible por el apellido “Quisbert”, que se encontraba inscrito en el uniforme que llevaba la víctima al momento de ser localizada.
Tras el descubrimiento, funcionarios policiales realizaron el levantamiento legal del cadáver conforme a los procedimientos establecidos y posteriormente trasladaron los restos hasta la morgue, donde deberán continuar las diligencias correspondientes para la identificación y los procedimientos forenses.
Con este nuevo hallazgo, suman siete los cuerpos recuperados de las 14 personas que permanecían no localizadas, según el informe emitido por el Gobierno. Las labores de búsqueda continúan en el área afectada, mientras los equipos especializados avanzan de manera progresiva entre los restos de la infraestructura destruida.
Asimismo, se informó que las autoridades ya establecieron contacto con los familiares del instructor fallecido y coordinaron con su padre los procedimientos correspondientes para el posterior recojo del cuerpo.
El hallazgo se produce mientras continúan las tareas de búsqueda y remoción de escombros en el sector donde ocurrieron las explosiones. El operativo se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad debido a la presencia de material potencialmente peligroso en el área afectada.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que durante las labores realizadas en el lugar fueron encontrados “boosters” que no habían sido detonados, además de una estructura que presenta daños y que contiene material bélico y una cantidad considerable de granadas.
Ante esta situación, las autoridades determinaron que los equipos de rescate y remoción trabajen con extrema precaución, debido al riesgo que representa la posible presencia de material explosivo o bélico entre los escombros. La prioridad, según las autoridades, es garantizar la seguridad del personal que participa en las operaciones y, al mismo tiempo, avanzar en la localización de las personas que todavía permanecen desaparecidas.
Las explosiones registradas el viernes también provocaron importantes destrozos en viviendas ubicadas en las inmediaciones del cuartel Bolívar, generando preocupación entre los vecinos de la zona y obligando a las autoridades a mantener controles y evaluaciones en el sector.
Mientras prosiguen las labores de búsqueda, las autoridades continúan recabando información para esclarecer las circunstancias en las que se produjeron las explosiones y determinar las causas del hecho. La recuperación de los cuerpos y la identificación de las personas desaparecidas forman parte de las acciones prioritarias desplegadas en el lugar.













