EXPRESIDENTE MORALES CUESTIONA LA GESTIÓN DE PAZ Y ALERTA SOBRE MAYOR CONFLICTIVIDAD

El expresidente Evo Morales dijo que el Gobierno boliviano está “forzando una guerra civil” con su “política neoliberal”, declaraciones que las hizo en una entrevista en su refugio en la región del Chapare donde permanece desde hace meses para evitar ser aprehendido por un proceso de trata de personas en su contra.

Ciudades de Bolivia sufrieron en las últimas siete semanas escasez de alimentos, combustibles y medicamentos por bloqueos de rutas contra el presidente Rodrigo Paz, cuya renuncia han pedido sindicatos, indígenas y cocaleros en medio de la peor crisis económica en cuatro décadas.

Tras haber puesto fin en noviembre a 20 años de gobiernos de izquierda, Paz responsabiliza a Morales (2006-2019) por las protestas y decretó el sábado el estado de excepción para emplear las fuerzas armadas a nivel interior, una medida que terminó con los cortes.

“No me voy a rendir”, dijo Morales a la AFP, días después de que el gobierno amenazara con intervenir en el Chapare, su bastión político en el departamento de Cochabamba, para capturarlo.

“El que negocia su sobrevivencia no es digno”, agregó.

La entrevista tuvo lugar en el poblado de Lauca Ñ, tras atravesar varios puestos de control para llegar hasta Morales.

Decenas de seguidores del dirigente cocalero permanecían en los alrededores de su refugio, algunos provistos de armas rústicas.

Sobre el exmandatario pesa una orden de captura por un supuesto caso de trata agravada, pues se lo acusa de tener una hija con una menor de edad. Situación que él niega y denuncia como “persecución” política.